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lunes, 10 de agosto de 2015

El cambio climático, la prisión mental y el destino del último hombre

El calor extremo que hemos sufrido en España durante los meses de mayo, junio y julio no ha sido una circunstancia exclusiva de nuestro país, sino un fenómeno generalizado, que ha afectado al resto del globo. Esta circunstancia no nos debería pasar desapercibida, pero es tan sólo un hecho. Un reciente artículo de la revista Rolling Stone “El punto de no retorno: las pesadillas del cambio climático ya están aquícomienza recopilando algunos hechos: una ola de calor mata a más de mil personas en India y Pakistán

Pavimento derretido en India

Londres alcanza 37 ºC en el julio más cálido del que hay registros, California vive su peor sequía en 1000 años, lo que no le impide recibir lluvias torrenciales nunca vistas en pleno verano, Puerto Rico sufre el racionamiento de agua más estricto de la historia, etc.

A continuación el artículo pasa a detallar diversos hallazgos realizados por varios científicos, y las conclusiones que se derivan de ellos para nuestro futuro. El nivel del mar subirá diez veces más rápido de lo previsto, hasta 3 metros en cincuenta años, incluso aunque la temperatura sólo suba dos grados (el nivel que hasta ahora se creía seguro), y la combinación de la subida de temperatura del océano (hay una gran masa de hasta 700 metros de profundidad con temperaturas entre dos y tres grados superior a la media histórica)


que nos contaba Antonio Turiel en su artículo “Julio de 2015: Comienzan los grandes cambios”, junto con su acidificación, provocará la desaparición del 90% de la vida marina, así como eventos climáticos extremos como tornados y grandes tormentas. El artículo concluye detallando las evidencias pasadas de grandes y abruptas extinciones, y señalando el paralelismo con la situación actual.

Otra noticia reciente nos habla de la pérdida del 80% de las cosechas en Mongolia. Esa es la dura realidad, la pesadilla del cambio climático es el hambre. Sin un clima estable, sin ecosistemas saludables, no podremos alimentarnos, incluso aunque dispongamos de energía abundante y barata, hecho altamente improbable en un futuro. Ahora podemos comprender por qué biólogos tan prestigiosos como Frank Fenner piensan que el ser humano desaparecerá en noventa y cinco años.

Ante hechos graves y de tal magnitud nuestra sociedad muestra una parálisis muy significativa ¿Por qué? Creo que parte de la explicación nos la ha dado Daniel Lacalle, liberal, gestor fondos y opinador profesional en su columna de El Confidencial y en diversos libros. En un artículo “memorable”, Lacalle sostiene que el mercado es más efectivo que la acción política a la hora de reducir emisiones ¿de verdad? Entonces ¿como hemos llegado hasta aquí? El artículo no nos ofrece una explicación, tan sólo nos muestra que en EEUU, en los últimos años, merced a la crisis (aunque en el artículo no se dice pero es evidente como la caída comienza en 2008), con su caída de la demanda y gracias a la sustitución parcial del carbón por el gas natural de fracking como energía primaria se ha producido un ligero descenso de las emisiones.


Nada nos dice el artículo sobre el nivel de emisiones de partida, que en EEUU son casi el doble que en Europa en términos relativos. Por poner un ejemplo, y según los datos del Banco Mundial, en 2011 en Alemania eran de 8,9 toneladas por habitante, y de 5,8 toneladas en España, frente a las ¡17 toneladas per capita en EEUU! Esto implica que el coste de reducción de una unidad adicional de emisiones es mucho más bajo en EEUU que en Europa, donde parte de ese camino ya se ha recorrido. Tampoco nos dice nada el artículo sobre los incentivos del mercado para reducir emisiones ¿Cuales son? ¿Qué beneficio obtienen las empresas de ello? El artículo contradice la propia teoría económica neoliberal, establecida por el miembro de la sociedad Mont Pellerin Ronald Coase. En efecto, un clima benigno para el cultivo de los alimentos y para la vida humana es un bien común, y ya sabemos que lo que es de todos no se cuida, se sobre-explota, lo que provoca la destrucción del recurso por la llamada “tragedia de los comunes”. Dejando a un lado que los comunes, como ha mostrado Elinor Olstrom, han sido y pueden ser gestionados de forma sostenible sin ninguna tragedia, la solución de Coase a la tragedia es la privatización del recurso, la creación de un nuevo mercado, hasta el momento inexistente, para gestionarlo. Si contaminar es gratis el mercado puede que reduzca emisiones, pero lo hará por casualidad.

Esta es la clave del asunto, el absurdo e iletrado artículo de Lacalle, ese nuevo monumento liberal a la ignorancia que resulta difícil pensar que ha sido escrito honradamente, al final viene a coincidir con Coase: la solución es el mercado.

Si uno analiza las soluciones que han propuesto las fábricas de ideas o think tanks neoliberales al problema del cambio climático verá que todas tienen este punto en común. En efecto, el negacionismo, la negación del problema, nos impele a no hacer nada, y por lo tanto salvaguardar el status quo dominado por el mercado. El mercado de derechos de emisión de carbono supone reconocer que los mercados actuales fallan, pero sólo para proponer la creación de nuevos mercados como solución. Por último, la geoingeniería supone también que el mercado resuelva problema, pero no atacando las causas a través de la reducción de emisiones, sino mediante las soluciones técnicas que las empresas vayan encontrando sobre la marcha, por ejemplo, inyectando ácido sulfúrico en la estratosfera. Quizás le sorprenda, pero fábricas de ideas como CATO o American Enterprise Institute financian tanto el negacionismo como la geoingeniería ¿Por qué financiar investigación para paliar algo que crees que no existe? Ya le he dado la respuesta.

Este es el paradigma en el que estamos atrapados, y esta es una de las principales causas de nuestra incapacidad para resolver el problema: la ideología. Ninguna solución que no potencie o al menos mantenga el papel del mercado puede ser admitida como válida. Tal vez dentro de cincuenta años (esos cien años de Frank Fenner me parecen terriblemente optimistas), en algún lugar al norte de Canadá, los dos últimos especímenes de ser humano continúen este debate. En algún momento el partidario de Hayek (o de Keynes) matará y se comerá al otro. En ese momento la batalla del siglo XX por fin tendrá un ganador claro y definitivo, pero la víctima principal no habrá sido el bando contrario, sino el futuro de la especie humana.


16 comentarios:

  1. Hola Jesús

    Resulta curioso que la solución propuesta por los neoliberales consista en planificar nuevos mercados, un ejemplo vivo del origen de los mercados: una planificación al servicio de los intereses privados dominantes, un "azar" con resultados económicos tan previsibles como los de una máquina tragaperras -previsibles para el dueño-. Quizá esta pueda recordarse como la época del azar, una época en la que todas las demás variables (distintas del rédito cortoplacista) quedan supeditadas al azar del mercado. Las especies, el clima, los recursos no son más que dibujitos combinándose en las pantallas de la mega-máquina de la obnuvilación general. Pero, ah, no oséis cuestionar las combinaciones posibles, (la libertad del mercado), buscad soluciones ingeniosas, que puedan eludir el ceño fruncido de los financieros, los dueños emisores de la confianza que te permite jugar (y subsistir con ello).
    Si alguien sobrevive maldecirá por siempre esta época en la que lo más vital se dejó al albur ludópata de los beneficios.

    Saludos

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    1. Buenas Ecora,

      En efecto, no parece casualidad, ese es el argumento del artículo, que tú has expresado de una forma distinta. Totalmente de acuerdo.

      un saludo,

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  2. Muy interesante artículo. Parece mentira el freno para actuar que están poniendo los negacionistas y la inactividad de mucha gente, fruto también de la comodidad relativa en la que nos encontramos en el primer mundo. El problema es que cuando reaccionemos de verdad, seguramente sea demasiado tarde.

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    1. Buenas Juan,

      Hay muchos intereses de por medio, y como dice Naomi Klein "esto lo cambia todo". Pero ellos intentan que no cambie nada.

      un saludo

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  3. Una sola solución a los 24 paÍses Mediterráneos y Venecia (MOSE)

    La solución en el mar Mediterráneo al cambio climático y la unión de Europa y África.
    https://youtu.be/9bbFyKE2DWw

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  4. Una sola solución a los 24 paÍses Mediterráneos y Venecia (MOSE)

    La solución en el mar Mediterráneo al cambio climático y la unión de Europa y África.
    https://youtu.be/9bbFyKE2DWw

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    1. La subida del nivel del mar es el menor de los problemas que traerá el cambio climático. Con soluciones como esa estamos apañados.

      saludos,

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  5. No voy a defender a Lacalle, no me gusta mucho su doble rasero, pero me parece inexacto lo siguiente:

    "Lacalle sostiene que el mercado es más efectivo que la acción política a la hora de reducir emisiones ¿de verdad? Entonces ¿como hemos llegado hasta aquí?"

    ¿Qué cómo hemos llegado hasta aquí? Pues no será por el libre mercado, porque que me digan dónde está ese libre mercado que me voy para allá. Más bien será por el gobierno que por el mercado. Gasto público medio de los países desarrollados: más del 40%. ¿Libre mercado? Sois muy elocuentes para hablar de negacionismo del cambio climático pero luego llamáis libre mercado a lo que os parece bien para seguir vuestros argumentos.

    ¿Hay mercado libre en el mercado de la electricidad en España? ¿En el del petróleo? Ni asomo de libre mercado. No sé dónde veis ese libre mercado.

    Y, por favor, dejad de usar el término "neoliberal", es una construcción. Si queréis decir liberal, decidlo (estaréis en un error, no existe ningún gobierno liberal en la actualidad en todo el mundo). Pero si lo que queréis reflejar son las políticas de los gobiernos actuales usad términos más correctos como intervencionismo, estatismo, falsocapitalismo, oligarquía, etc. No simplifiquéis porque perdéis la esencia de lo que está ocurriendo.

    No soy negacionista, soy escéptico. Más que nada porque tras 5 años trabajando en el sector medioambiental, me tragué previsiones apocalípticas que no se cumplen (mirad previsiones de 1995, por ejemplo).

    El problema es que mientras clamáis por la solución a un problema que pudiera o no existir y que de existir pudiera o no ser solucionable y que de ser solucionable pudiera o no ser peor solucionarlo que no, mientras hacéis todo eso, dejáis de lado el gran problema: nos estamos muriendo poco a poco en una gran montaña de porquería. La contaminación es el gran problema, no el cambio climático. Los mares está podridos, las grandes ciudades expulsan veneno, se destroza cada vez más terreno virgen ... Esos son los problemas que existen con seguridad. Parece que la contaminación que no tenga que ver con el cambio climático ahora es casi invisible. Enhorabuena, lo habéis logrado.

    En mi ciudad, las tasas de cáncer son superiores a causa de la industria química. Pero qué más da, dediquemos recursos a estudios sobre el cambio climático que demuestran que hay que hacer más estudios. Por cierto, queréis ácido sulfúrico, pues hemos producido como si no hubiera mañana y los pulmones de los trabajadores que han muerto 10 o 20 años antes de lo que les tocaba lo atestiguan.

    Ya que me he desahogado, prosigan con su batalla en favor de las generaciones futuras, que yo seguiré amargado con mi suerte. Disculpen las molestias.

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    1. Buenas nosequíen,

      El término neoliberal está perfectamente usado, y todo el mundo sabe a quién nos referimos, los Hayek, los Friedman, los Popper, y todo el pensamiento que domina nuestra sociedad ¿que te parece paradójica la "fortaleza" de los estados? Se llama teoría de la doble verdad, los neoliberales se dieron cuenta que en la sociedad que había surgido del siglo XIX era necesario controlar el aparato de estado para realizar una política liberal


      Revolucionarios ¿como cambiar el mundo?

      el liberalismo no existe, es cierto, murió en las trincheras de la I guerra mundial. Tras el colapso del pensamiento liberal lo que surgió es el neoliberalismo. Tú lo eres, aunque no lo sepas, y aunque creas que eres liberal

      Respecto a lo que comentas de Lacalle, su argumento es absurdo como he demostrado en el artículo, y por otro lado no creo que las pensiones, la eduación, la sanidad, que constituyen el ¿80%? del gasto del estado, tengan mucho que ver con el cambio climático. Sabemos que no son los factores más determinantes.

      El problema del cambio climático existe, y quizás es solucionable, los otros que citas también. No menospreciamos esos problemas que citas.

      saludos,

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    2. Ya he comentado que no quería defender a Lacalle porque cae frecuentemente en contradicciones, pero tu respuesta refuerza mis argumentos. Llamar a Hayek neoliberal es simplemente absurdo. Hayek era liberal. Friedman y Popper eran otra cosa. De hecho a Friedman, liberales como Mises (o su propio hijo) le llamaron socialista en las reuniones que citabas en tu artículo. O no has leído a Hayek o has escuchado llover. Hayek fue antiestatista. Hoy sería totalmente antisistema (ya lo era).

      Esa estrategia que usáis de meter en el mismo saco a los Rajoy, Cameron, Bush, Sarkozy, etc. y Hayek es muy exitosa, lo reconozco, pero es una mentira interesada.

      Responde a una pregunta: ¿realmente crees que Hayek aprobaría el sistema político que tenemos ahora?

      Esos que cito son marionetas de las oligarquías, no de una ideología que os inventáis una y otra vez en la esperanza de que la gente os crea, y vaya que si lo habéis logrado. Pero no vais a conseguir que sea cierto, al menos la victoria moral no la tenéis.

      Respecto al cambio climático, fíjate que lo comento es que soy escéptico. Es una postura perfectamente defendible. No voy a entrar en datos, pero ese no era mi principal argumento. Mi rabia viene de que problemas urgentes y probablemente irreversibles en el que hay un consenso mucho mayor como el de la contaminación se dejan de lado.

      Luchando contra el cambio climático no se lucha contra la contaminación, ese es una falsedad. Pero cuando os deis cuenta será tarde. Mientras, le hacéis el juego a las oligarquías.

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    3. Ainss que pereza,

      Bueno, me da mucha pereza, pero te voy a explicar lo que yo he entendido. Sí, he leído a Hayek, sí, he leído a historiadores y economistas que están trazando la historia del neoliberalismo (principalmente Philip Mirowski, puedes leerlo en castellano). Hayek no sólo es neoliberal, es el padre de los neoliberlaes, el gran padre de nuestra sociedad. Él fue quién reunió a la sociedad Mont Pellerin ¿con qué fin? Con el fin de resucitar, redefiniendo, el liberalismo. Entre las cuestones que descarta Hayek de forma tajante el laissez faire, el dejar hacer, o la no intervención del gobierno. Si Hayek descarta (ya en Camino de Servidumbre) la no intervención ¿hasta que punto es partidario de la intervención? Hay está el debate, y lo que se tendrá que esclarecer en las próximas décadas.vLo que está claro es que él y los montpelerinos son partidarios de una u otra forma de tomar el poder del estado para favorecer un aagenda neoliberal, ergo, un estado fuerte que cree un marco para el libre ejercicio de la competencia.

      Joder, seamos sinceros, entre Thacher y Hayek había una historia de amor y el propio Fiedrich von hayek felicitó a Marrgareth al ganar las elecciones. HAYEK TENÍA CLARO QUE EL CAMINO ERA EL ESTADO. Lo demás son cuentos. Cuentos para tontos, y el que se los crea es libre de hacerlo.

      Salud y bienvivir.

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  6. Ahí està el debate". No, "hay està..."

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  7. Ahí està el debate". No, "hay està..."

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    1. Muchas gracias, pero no se pueden editar los comentarios. Ahí se quedan por la eternidad, jeje. la celeridad, y nuestras propias inercias mentales nos hancen cometer estos errores. Lo siento.

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  8. Realmente la contaminación y el Cambio Climático son problemas parejos. Los grandes consorcios industriales,mineras, del turismo, de la energía, automóviles, etc.. instalan sus empresas y contaminan vertiendo productos al aire, al mar, se talan al día zonas boscosas como la superficie de Bélgica, y todo ello va a traernos antes el Cambio Climático.No hay contradicción. Un hecho para los escépticos del CC. Las plantas y animales(cambios en las floraciones , migraciones, zonas de caza, temperaturas del mar, etc..) ya lo están notando, y han empezado a adaptarse, pero no todas lo conseguirán.

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  9. De lo mejor que he leído (y he leído bastante ya)
    sobre el tema es este libro, cuya postura es idéntica
    a la postulada en este artículo:

    https://www.amazon.es/Every-Environmentalist-Needs-About-Capitalism-ebook/dp/B005J36WSW/ref=sr_1_fkmr0_2?ie=UTF8&qid=1497250138&sr=8-2-fkmr0&keywords=Freg+Magdoff+Foster

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